sábado, 23 de junio de 2012

Los pequeños pantaloncillos

Ivan tenía solo 15 años. Le gustaba el fútbol, las fiestas con amigos y la manera en que las tetas de sus compañeras se movían en la clase de educación física. Quería ser piloto y tener mucho dinero.

Tatiana tenía 17 años. Estaba en su último año de colegio y se había decidido a ser diseñadora de modas. Le gustaba hablar ppr teléfono hasta altas horas de la noche, tomarse unas chelas con sus amigos y bailar en los night club más conocidos de Lima.

Los dos tenían algo en común: compartían el mismo centro de estudios y por las noches, mientras dormían, solo los separaba unos metros de distancia.

Se saludaban en los recreos, conversaban por messenger cada cierto tiempo y se cruzaban todos los días al momento de ir al colegio.
Un día, Tatiana, le dijo a Ivan que vaya a su casa para pasar el rato. A Ivan le parecía bonita, pero la veía inalcanzable; como un chico encargado de las luces que quiere conquistar a la actriz principal.
Él se había conformado con ser su amigo y escuchar sus problemas en las madrugadas.

Cuando llegó el día. Ivan fue sudado luego de jugar un partido de fútbol con sus amigos del barrio.
Tatiana abrió la puerta. Tenía un diminuto short y un polo tan estrecho que le hacía ver sus curvas. "Pasa ivan, qué tal?" le dijo con una gran sonrisa. Él solo le dijo hola.
Se sentaron en el sillón de la sala y hablaron del nuevo director del colegio. Hubo un corto silncio y luego Ella lo besó apasionadamente. Agarró su mano derecha y se la puso en la entrepierna. Ivan seguía al pie de la letra todo lo que ella le ordenaba con una voz dulce.
Él le dijo: me gustas. Ella paró sus movimientos de pelvis, su mirada cambió y sus dientes ya no mordían sus labios. Se quedó mirándolo por largos segundos mientras se bajaba el cierre de sus pequeños pantaloncillos.

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